Suspenso 6
InsomniA
Historia Corta Escrita por
D.E.J.QUILO©
Viernes en la noche, era una hermosa noche, las nubes
en ocasiones cubrían la luna, la cual alumbraba con su tenue luz, y en la cima
de una verde colina, yacía la casa de Tomas Revólver, eran las 11:55 de la
noche, a lo lejos solo se escuchaban los grillos, el silencio parecía que era
el rey de todo este lugar, los arboles se mecían de un lado al otro por el
viento que se entrometía entre sus ramas y hojas, que en ocasiones se
desprendían y flotaban hasta que caían al suelo, allí, en este prístino lugar,
vivía Tomas, un sujeto muy pero muy trabajador, desde que le dieron la
oportunidad de trabajar, desde ese entonces trabaja en una ladrillera moviendo
de un lado al otro montones de ladrillos, y después de terminado el día Tomas,
llegaba a su casa tipo clase media, el día había sido muy agotador, dejaba a un
lado las llaves, se quitaba los zapatos con los mismos pies, y los zapatos los
lanzaba a un lado, se sentaba en su sofá,
y tomaba un café, nada más, luego de unos minutos, abría un libro y se ponía a
leer muy buenas historias, la televisión la dejaba para los días de descanso,
como no tenia familia, ya que era hijo único, había tenido muchas novias pero nunca
una esposa, ya que decía que era demasiado complicado entender a las mujeres, y
más cuando tienes que estar con ella siempre, Tomas era un hombre rudo de 39
años, de voz ronca, el pelo recortado casi hasta el final, las cejas medio
espesas, y una barba extinta, brazos gruesos, y muy fornido con algo de pansa,
el típico y rudo albañil, unos días atrás, Tomas no venia sintiéndose muy bien,
no de salud, pero había algo que le preocupaba demasiado, en su cocina en el
fregadero, la llave del agua no serraba muy bien, y todo el tiempo caía una
gota, tuk!, tuk!! se expandía el sonido, a Tomas algo le producía un extraño
nerviosismo, era casi como ansiedad, cada vez que leía su libro, los parpados
se le cerraban, entonces Tomas, dejaba a un lado su libro, y se iba directo a
la cama, la rama de un árbol rechinaba contra el vidrio de su ventana, entonces
iniciaba la noche más cansada que podía existir, con los ojos abiertos Tomas
observaba el techo de su habitación, la cual era blanca por completo, tapado
con su cobija, Tomas, se sentía intranquilo, un hedor emanaba de su garaje, a
Tomas le temblaba la mano, el pie, se sentía intranquilo, no podía estar
quieto, cada día se levantaba y como siempre se iba a trabajar, pero todas las
noches era la misma historia, la intranquilidad y la desesperación, le daban un
insomnio aterrador, la gota del fregadero no dejaba de caer, y la pestilencia
en su garaje era evidente, con ojeras y muy mal, Tomas decidió limpiar su
garaje, se levanto el sábado muy de mañana y comenzó sacando poco a poco cada
cosa, pero la pestilencia continuaba, y Tomas estaba desesperado,
El misterio del Muro,
después de unas semanas, Tomas había limpiado cada
rincón de su garaje, pero la pestilencia no se quitaba, un día como cualquier
otro, Tomas e tomo todo el día, para descubrir de donde provenía el hedor,
entonces se dio cuenta, y como loco se puso a oler cada muro, pulgada por
pulgada, comenzó a oler, se dio cuenta que la peste provenía del muro sur,
Tomas tomo su martillo, y comenzó a romper el muro, cada vez que Tomas golpeaba
el muro, se oía un quejido, Tomas se asusto, dejo de golpear el muro, busco su
linterna, y alumbro los agujeros que había hecho, se acerco y vio hacia
adentro, Tomas siempre había pensado que su garaje, se veía muy pequeño, a lo
que desde la parte exterior se observaba, para su asombro, lo que siempre
pensó, su garaje había sido modificado, lo que vio por los agujeros del muro,
fue desconcertante, Tomas, hacia unos meses que había comprado la casa en donde
vivía ahora, Tomas nunca se hubiera imaginado lo que ese día, encontró detrás
del muro, en la oscuridad, demacradamente, pestilente, y sucia oscuridad, Tomas
se tomo un momento para poder asimilar lo que había visto, pero no podía
esperar demasiado pues lo que encontró, no podía esperar, el pensó que era la
peor forma de mostrar odio, Tomas no lo podía creer,
Rompiendo la Oscuridad.
Sin pesarlo dos veces, Tomas tomo su martillo, y
comenzó a romper el muro con más fuerza, los gemidos, cada vez eran más
fuertes, y entonces sucedió, el muro se desmorono, y la luz dejo ver lo que
Tomas no podía creer, sus pensamientos se revolvieron como remolino, su rostro
de asombro lo declaraba todo, el suelo y las paredes de un pequeño cuarto,
estaban sucias al extremo, unos baldes de agua, estaban a un lado, los orines y
las heces volvían todo este sitio en un lugar aterrador, lo que Tomas pensaba,
era que, como alguien tendría el corazón
tan negro para hacer algo como lo que había encontrado, con una cadena sucia,
en el suelo se encontraba, algo muy triste, casi en la línea de la muerte,
Tomas lloraba de angustia, la tristeza y compasión en su rostro demostraban su
enorme corazón, rompió la cadena, y por fin su alma era libre…….
Abajo..
Lo que encontró, Tomas, fue a una hermosa mujer, de
ojos verdes claro, de cabello rubio, y ella estaba completamente desnuda, con
su cuerpo demacrado por la falta de alimento y sucio, Tomas, la limpio, le dio
de comer y la cuido, hoy en día Tomas y Miralis, así se llamaba ella, ahora
viven muy felices, ellos se casaron, y por fin Tomas pudo dormir. el
responsable de tal macabro hecho, fue arrestado y encerado tras las rejas de la
cárcel, el sujeto era el prometido de Miralis, el que le vendió la casa a
Tomas.
InsomniA. Historia escrita por D.E.J.QUILO©
No hay comentarios.:
Publicar un comentario